Estrategias y recursos

Organizacion

Las políticas organizativas que siguen , definen cuál es el estilo y actitudes de la organización y el sistema de valores con las que se actúa, para el mejor cumplimiento del PROGRAMA anual:

  • La globalidad, coherencia y homogeneidad como principios de planificación, entre todas las acciones que llevemos a cabo, teniendo en cuenta la diversidad cultural y la autonomía técnica y organizativa en el conjunto del Proyecto.
  • La participación de todos cuantos componemos el Proyecto, tanto en las actividades programadas, como en la reflexión teórica que legitime democráticamente la toma de decisiones,
    orientaciones y acciones.
  • La rentabilización de los recursos propios y los ajenos disponibles, para conseguir el cumplimiento de los fines, funciones y objetivos, con economía de esfuerzos, buscando la legitimación a través de la idoneidad, eficacia y eficiencia.
  • La agilidad en la acción y la flexibilidad en los métodos de control,
    coordinación, seguimiento y evaluación continua, dotándonos de una organización operativa y funcional, de acuerdo con las necesidades y posibilidades de la FEUP, las UU.PP y las Asociaciones de Universidades Populares.
  • La planificación realista, que tenga en cuenta los medios y la organización
    con la que contamos, con el fin de que los objetivos marcados sean alcanzables.

Estrategia metodológica

Las UU.PP. parten de una concepción del aprendizaje dirigido al cambio, de unas estrategias metodológicas de intervención sociocultural. Lo que supone que las acciones se desarrollan en un proceso educativo, por un equipo de trabajo que de forma consciente, organizada y coordinada, se dirigen a desarrollar procesos con grupos sociales para facilitar a las personas instrumentos que permitan mejorar su situación social.

Intervención Sociocultural

La metodología de intervención sociocultural caracteriza la acción de las UU.PP. y se basa en la elaboración de proyectos de actuación integral. En el desarrollo de sus programaciones las UU.PP. parten de:

Un análisis de la realidad

de su comunidad con objeto de detectar: análisis del entorno (barrio, infraestructuras, servicios, recursos, información existente…), las necesidades de intervención educativa, delimitación de los colectivos de atención, las características de los mismos,… para iniciar el contacto con las zonas y las personas de incidencia a partir del cuál se procede a la elaboración de proyectos.

Elaboración de proyectos

,
en donde se definen claramente finalidades, población a la que se dirige, objetivos, metodología, posibles
actividades, recursos necesarios y proceso de evaluación. Contemplando la flexibilidad necesaria para
su adaptación a la realidad.

Búsqueda y racionalización de recursos

,
se trata de identificar fuentes de financiación y posibilidades de utilización de recursos y servicios existentes en la localidad y también de adaptar los recursos humanos y materiales con que cuenta la Universidad Popular, para el desarrollo de ofertas formativas que puedan dar satisfacción a las necesidades detectadas.

Proceso de captación y motivación

.
A partir de los focos de interés de los grupos destinatarios, detectados en el análisis de la realidad, se priorizan actividades puntuales que sirvan para formar grupos de aprendizaje. Entendiendo que el grupo es la célula básica de la sociedad, y es donde se pueden ensayar y aprender comportamientos.

Desarrollo de procesos de capacitación

.
Se trata de desarrollar la adquisición de determinados contenidos en función de las necesidades de las personas de los grupos de atención (en cada caso variaran Ej.: educación de base, creatividad, formación profesional,…) pero también y especialmente, de dar prioridad a procesos de aprendizaje e interrelación grupal.

Procesos de participación y autoorganización

,
de manera que se faciliten instrumentos y estrategias para que las personas y grupos, de forma práctica vayan aprendiendo a ser cada vez más autónomos.

Creación de espacios de intercambio y expresión

,
donde se facilite el encuentro entre los ciudadanos y ciudadanas, para la convivencia, la reflexión crítica, el desarrollo de metas y acciones comunes, la posibilidad de proyección social y cultural.

Proyección social

,
con objeto de implicar a los y las participantes en procesos más amplios que el de su propio grupo de aprendizaje, se trata de que los procesos formativos, además del beneficio personal y del grupo, tengan una repercusión social en la localidad, fomentando la interrelación con otros grupos dentro de la U.P., la conexión con las instituciones, organizaciones, empresas…, y la sensibilización y actuación sobre los problemas de la comunidad y los problemas globales del mundo.

El estilo de la intervención es participativo y democrático, basado en el consenso y la tolerancia, en el aprendizaje para la resolución de conflictos, en el apoyo a las capacidades personales y grupales. Se pretende ir transcendiendo de los problemas del grupo a los problemas más globales de la comunidad.

Los criterios el los que se basa la metodología de intervención de las UU.PP. son:

  • Investigación-acción, flexibilidad, dialogo y comunicación, rigor y trabajo en equipo, grupal y socializador, participación activa y crítica, adaptación a las necesidades y momentos del grupo, desarrollo de la creatividad y del aspecto lúdico.

Para que este proceso funcione adecuadamente es preciso que se cuente con una estructura organizativa suficiente y estable, que permita la globalidad del proyecto y que se atienda a un reciclaje continuo del personal técnico de forma que estén capacitados para atender con flexibilidad y rigor a las demandas.

Orientaciones metodológicas para incorporar los temas transversales en las programaciones y procesos de las Universidades Populares

Como se ha dicho anteriormente, los temas transversales hacen referencia a problemas comunes que afectan a la vez a la vida de la persona y al desarrollo de la sociedad. Están presentes en todas las materias y en todos los procesos educativos y son objetivos fundamentales dentro del proyecto de Universidad Popular.

No es fácil la incorporación de los temas transversales en los curriculums educativos. En cualquier caso exigen un proceso de trabajo en equipo y formación de formadores a medio y largo plazo, y el desarrollo de una formación intelectual crítica para evitar, en lo posible la manipulación.

En el tratamiento de los temas transversales puede plantear cuestiones como las siguientes:

  • ¿Existe alguna posibilidad de ponerse de acuerdo con un mínimo de temas transversales de
    forma consensuada?
  • ¿Es necesario incorporar a nuestras programaciones apartados específicos para la
    educación en determinados temas transversales?.
  • ¿Qué criterios organizativos y que metodología son más adecuados para el desarrollo de estos temas?
  • ¿Qué modelo didáctico sería el más idóneo?

Estas son cuestiones previas que deben analizarse y trabajarán desde el equipo técnico de cada Universidad Popular.

Los temas transversales pueden abordarse desde diferentes estrategias que pueden ser complementarias, que pudeden organizarse de la siguiente manera:

a) Como contenido permanente:
es decir, como conjunto de características que definen un estilo que impregnen nuestros proyectos educativos-formativos y culturales y que a la vez están íntimamente ligados a las opciones
básicas que la comunidad a la que pertenece haya adoptado.

b) Como contenido temático o disciplinar:
lo que supone que habrá actividades o programas que se ajusten más que otros a distintos temas transversales. Aún así, los contenidos transversales deben estar ligados a los ejes fundamentales de cada actividad o programa y deben darse con la mayor naturalidad posible.

Concebidos como valores intrínsecos, la cuestión resulta sumamente fácil, por lo que el respeto a la vida, a la naturaleza, al otro, a la libertad, al cuidado de la salud, etc, pueden estar presentes en la mayoría de nuestras programaciones, sea cualquiera las actividades que las conformen.

c) Como temas puntuales:
El tratamiento de los temas transversales como temas puntuales, se refiere a la posibilidad de un trabajo
puntual con cada uno de ellos, aprovechando determinadas fechas, acontecimientos, fiestas locales, etc.,. En esos momentos, las personas participantes reciben informaciones sobre esos temas, a través de los medios de comunicación o por otras vías que permiten completar la acción educativa.

Para que todo esto sea posible es necesario que desde el equipo docente se entienda y reflexione acerca de la importancia de los temas transversales en la formación de las personas participantes, dando lugar a decisiones compartidas incorporadas en la planificación del trabajo.

Los temas transversales, según el enfoque que se le dé pueden quedar en pura verborrea retórica, aplicarse atendiendo a rutinas escolares tradicionales, o convertirse en una actuación aislada y ocasional, al margen de un proyecto educativo global. Por el contrario un desarrollo idóneo de la transversalidad sólo tiene sentido si está inmerso dentro de la filosofía educativa del proyecto formativo y en el curriculum de las diferentes áreas de conocimiento y materias específicas, y si se traduce en metas y acciones concretas en las que se comprometen los diferentes agentes que forman parte del proceso educativo
(participantes, monitores/as, coordinadores/as… responsables políticos.).

No se puede considerar seriamente la educación sobre temas transversales si no es a través de una formación inicial y permamente de los formadores y formadoras.

Sin subestimar la importancia de otros elementos puede afirmarse que las posibilidades de integración de la educación transversal en los programas de educación dependen en gran parte de las personas encargadas de dichos programas. Es evidente que ni los mejores programas de estudio ni el mejor material pedagógico podrán tener el efecto deseado si quienes están a cargo de los mismos no han asimilado los objetivos de una educación transversal y si no son capaces de llevar a cabo el aprendizaje y las experiencias que la misma comporta, ni de utilizar eficazmente el material que pueden tener a su disposición. Por lo tanto, es preciso elaborar programas para la formación de las personas responsables de la educación, y seguidamente prepararles para incluir la educación sobre temas transversales en sus actividades.

No se trata de formar especialistas en temas transversales sino de dar a los educadores/as, a cualquier nivel, la capacidad necesaria para definir contenidos y experiencias educativas sobre estos temas y analizar los problemas que conlleva.

La incorporación de un enfoque interdisciplinar en la práctica educativa es una empresa difícil que debe llevarse a cabo gradualmente, a medio y largo plazo. Significa un mayor contacto entre el profesorado, teniendo en cuenta las afinidades conceptuales y metodológicas entre las diferentes materias.

Es necesario también fomentar actitudes y cualidades que permitan al educador/a establecer una cooperación entre disciplinas, que se podría desarrollar, por ejemplo, a través de talleres, seminarios, comisiones de trabajo…que faciliten la creación de equipos interdisciplinares de formadores/as centrados en el análisis coherente de situaciones concretas.

Por otro lado, es importante establecer una relación directa y efectiva con los grupos, desde un enfoque orientado hacia la solución de problemas concretos. Se trata de facilitar a las personas, cualquiera que sea su origen, la toma de conciencia sobre los problemas que se oponen al bienestar individual y colectivo, aclarar sus causas y avanzar sobre los medios adecuados para resolverlos.

Se debería establecer un equilibrio entre la sensibilización sobre los temas transversales, la adquisición de conocimientos específicos, la capacidad para resolver problemas, la clarificación de valores y la participación directa o indirecta en acciones para mejorar la calidad de vida en el seno de la comunidad.

Para el tratamiento de estos temas es conveniente partir de lo vivido, que es un campo estrecho pero inmediato para las personas participantes, de los problemas que les afectan y les motivan, buscando
soluciones alternativas.

Para facilitar esta tarea, se puede sugerir a nivel metodológico, y como ejemplo, el siguiente esquema de trabajo:

1. Orientaciones para la planificación curricular de temas transversales:

a) Clarificación de los temas transversales. Delimitar temas y objetivos por temas.

b) Definición de necesidades organizativas: equipo de trabajo y sus funciones, sistema
relacional, principios metodológicos, organización de tiempos y espacios para el trabajo conjunto de los
formadores y formadoras sobre el/los tema/s transversales. Pueden organizarse en este sentido:

  • grupos de trabajo.
  • seminarios permanentes.
  • comisiones especializadas.
  • claustros.

c) Distribución de tareas entre grupos de trabajo por temas, en el equipo docente para:

  • profundización de objetivos específicos en torno al tema transversal a tratar.
  • búsqueda de relación entre los objetivos específicos de las diferentes materias de los y las formadores componentes del grupo y los objetivos específicos de desarrollo de los temas transversales.
  • identificación de posibles contenidos y tipos de acciones.
  • ejemplos de actividades.
  • aprovechamiento de recursos en relación con los objetivos, contenidos y actividades:

· bibliográficos.

· información de los medios de comunicación: prensa, televisión, radio, cine videos, internet.

· otros recursos de la comunidad: asociaciones, servicios, especialistas.

· propuestas de seguimiento y evaluación.

d) Trabajo individual de cada formador y formadora sobre la formalización de su práctica y revisión, desde la perspectiva de los temas transversales, para destacar que está haciendo en relación a estos temas y reflexionar sobre nuevos aspectos que mejoren su práctica:

  • Revisión individual de la práctica educativa:

· contexto y características de los alumnos y alumnas.

· objetivos específicos.

· métodos pedagógicos.

· contenidos incluidos en la programación

  • Problemas y alternativas de solución: incorporación de los temas transversales a su planificación.

2.- La planificación de la Formación de Formadores/as debe facilitar:

  • Formación: sobre los contenidos, metodología… de los temas transversales, en relación con el proceso de investigación-sistematización y para enriquecimiento del trabajo cotidiano. En este sentido se podrá contar con la aportación de expertos/as sobre aspectos determinados, con apoyo documental.
  • Investigación y sistematización: a partir de las diferentes experiencias docentes y recogiendo tanto las aportaciones de los ponentes, como el trabajo individual y grupal del equipo docente, se elaborarán materiales didácticos, que puedan ser puestos en práctica en distintos momentos educativos y que sirvan de apoyo para el trabajo en estos temas.
  • Intercambio de experiencias, seguimiento y evaluación de las mismas: Contrastar las distintas realidades y problemáticas encontradas para favorecer la ampliación de recursos y sugerir posibles alternativas de trabajo interrelacionado.
  • Puesta en marcha de nuevas experiencias planificadas para el desarrollo de los temas transversales seleccionados y que ofrezcan la posibilidad de ser objeto de seguimiento y evaluación, para la retroalimentación del proceso.

Evaluación

Las Universidades Populares, concebidas como un proyecto dinámico, necesitan conocer, mediante un análisis objetivo y valorar los procesos de intervención sociocultural que desarrollan. Se deben tener en cuenta los intereses y necesidades de los diferentes agentes implicados (Políticos, Coordinadores, Monitores, Participantes…), la eficacia () se consiguen los objetivos propuestos?) ,eficiencia () se han rentabilizado los recursos?) e idoneidad () se adecuan los objetivos a las necesidades reales?) de las actuaciones. La evaluación debe ofrecer una información continua, desde el principio hasta el final de los procesos, que sea útil para la modificación, reajuste y toma de decisiones para mejora de los mismos.

Cabe señalar las ventajas que pueden obtenerse al desarrollar un proceso de evaluación, de forma que se valore y se entienda su utilidad.

La evaluación ofrece a los profesionales una forma de actuar coherentemente, y una mayor seguridad en cuanto a como mejorar su trabajo y alcanzar las metas propuestas, basado en una análisis objetivo y un conocimiento contrastado de la realidad.

Esta seguridad en un proyecto sociocultural como la Universidad Popular, es difícil de conseguir, ya que sus resultados (impacto en el medio, productos,…) son difícilmente medibles a corto plazo y no tienen un claro valor de mercado. Este proyecto por su especial carácter debe ser flexible y adaptarse a las necesidades y condiciones del entorno en cada momento, por lo que precisa de una continua toma de decisiones.

La evaluación supone una racionalización participativa de la información para decidir sobre las alternativas más interesante y factibles que pueden mejorar una acción, proyecto, etc.

Se desarrolla en distintos momentos:

Evaluación de las necesidades

.
Recoge información sobre la realidad en que se va a intervenir, identificando a los grupos y personas que tienen relación con el proyecto sus necesidades, intereses y expectativas, así como el contexto. Con el fin de definir objetivos de forma realista y decidir sobre las alternativas de intervención en función de los recursos y necesidades.

Evaluación del diseño

.
Se realizará ante la estructuración del programa (objetivos generales, específicos, acciones, metodología, recursos), para valorar la coherencia del mismo.

Evaluación del proceso

.
Se evalúa el desarrollo del programa, la organización, las actividades, adecuación de los contenidos, los recursos humanos, el material, el tiempo utilizado, la satisfacción de las personas participantes, las modificaciones producidas…

Evaluación del producto

.

Se trata de medir los resultados y el impacto del proyecto.

Evaluación de seguimiento a medio y largo plazo

.
Se trataría de valorar los efectos a medio y largo plazo, realizando un seguimiento posterior. Está fase de la evaluación es difícil de realizar, ya que las personas participantes pueden haber perdido el vínculo con la Universidad Popular, sin embargo es necesario realizar un esfuerzo en este sentido, ya que los proyectos de carácter sociocultural y educativos pueden valorarse más adecuadamente a medio y largo plazo.

En el análisis que se lleva acabo en los diferentes momentos, es necesario detectar los puntos fuertes y débiles, para aprovechar los logros y seguir avanzando y al mismo tiempo buscar alternativas de solución a los problemas que se van encontrando.

Los diferentes agentes implicados deben participar en los procesos de evaluación, de forma de la información fluya de abajo a arriba y de arriba a abajo, para que los que tienen que tomar las decisiones puedan hacerlo con una perspectiva más adaptada a la realidad.

Es importante organizar la información recogida en la evaluación en relación a los intereses y funciones de los diferentes agentes, destacando la información más relevante para cada uno de ellos.

Una de las preocupaciones que se manifiesta desde las UU.PP., ante la diferencia en al calidad de los programas ofrecidos, es desarrollar procesos de “evaluación de la calidad”.

En este sentido, podría estudiarse la aplicación del “Modelo Europeo para la Gestión de la Calidad Total”, propuesto por la European Foundation for Quality Mangement (EFQM), adaptado a un proyecto educativo como el de las Universidades Populares.

Este modelo se está aplicando dentro del Plan Nacional de Evaluación de la Calidad, impulsado por el Consejo de Universidades y que tiene como objetivos mejorar la calidad de la enseñanza, la investigación y los servicios, así como proporcionar información sobre la calidad de las mismas a la sociedad y a las administraciones públicas.

En el Plan Nacional se propone un método en el que se combina la evaluación interna o autoevaluación

(realizada por el personal docente e investigador, el personal de administración y servicios y los estudiantes) y la evaluación externa realizada por el Comité de Evaluación Externa (expertos
académicos, representantes del mundo empresarial y expertos en metodología de la enseñanza y evaluación).
Esto facilitará la realización de informes finales aprovechando la información obtenida tanto a través de
la evaluación interna como externa y poder plantear planes de mejora.

La guía de autoevaluación propuesta por el EFQM se estructura en nueve elementos, los cuatro primeros se consideran como agentes de la calidad y los cuatro últimos como los resultados. En el punto central se encuentran los procesos, mediante los cuales los agentes llegan a los resultados.

La Evaluación Externa.

Se realiza mediante un estudio de análisis del contenido del Autoinforme y se completa con la realización de visitas al centro docente evaluado, para entrevistar y recoger las opiniones de los diferentes agentes
implicados y contrastar las diferentes fuentes de información (autoinforme, entrevistas, documentos complementarios, observaciones, etc) .

Informe Público o final.

Con la información recogida se elabora un informe, en donde se destacan los puntos fuertes y áreas y acciones estratégicas de mejora en el centro educativo.

En función del interés constante de las Universidades Populares por responder a las necesidades educativas y formativas de la población, con una oferta de calidad, es necesario seguir trabajando y mejorando, en la búsqueda de modelos y herramientas de evaluación que ayuden a desarrollar un proyecto de Universidad Popular, cada vez más coherente y con una mayor utilidad social. Por ello, la FEUP promoverá acciones encaminadas hacia este objetivo.

Recursos

Para la realización del PROGRAMA anual, la Federación cuenta con diferentes recursos económicos, técnicos y humanos.

Los recursos económicos provienen, de una parte, de las cuotas que las UU.PP. abonan a la FEUP, de acuerdo con los Estatutos (1,1% sobre la aportación municipal a la U.P. o en función de su presupuesto ordinario, con un mínomo de 80.000 pesetas, hasta un máximo de 500.000 mil pesetas), que representa aproximadamente el 24% sobre el total de los gastos corrientess. De otra parte, concurriendo a las subvenciones que desde las instituciones públicas y privadas se convoquen y
prestando servicios técnico-pedagógicos.

Los recursos humanos, está conformado por el Equipo Técnico y de Gestión de la Federación, constituido por 10 personas. Al frente del Equipo se encuentra el Director de la FEUP, responsable de la gestión de los recursos
humanos y materiales, financieros y técnicos, para el desarrollo de los programas y directrices, respondiendo ante la Comisión Ejecutiva de la FEUP

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