Arte para sofocar el calor

Son muchos los que ya han podido disfrutar de sus vacaciones mientras que a otros seguro que les queda muy poco para un merecido descanso. Durante este año, aún marcado por la pandemia y sus estragos, los museos han inaugurado exposiciones que aún se pueden ver en sus salas. Para aquellos que viajan a otra ciudad y buscan paladear arte o para quienes aún tienen pendiente ver lo que ofrecen los centros de sus ciudades de residencia, seleccionamos las exposiciones temporales más interesantes en un recorrido que nos lleva desde Madrid a Barcelona pasando por Bilbao, Málaga y Valencia.

Si empezamos el recorrido por el Paseo del Prado, recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, hay varias paradas imprescindibles. Una de ellas es el Museo del Prado que, aunque no tiene ninguna exposición temporal inaugurada en los últimos meses, cuenta con otras visitas de interés. Por un lado, la nueva museografía de Las hilanderas de Velázquez, con la que ahora vemos la obra tal y como la concibió el artista y sin los añadidos posteriores. Durante la visita podemos aprovechar para ver Busto de mujer, pieza de Picasso depositado por American Friends of the Prado Museum que acaban de colgar junto a otras piezas de El Greco y Velázquez para mostrar la influencia de la pintura clásica española en la obra del artista.

A tan solo unos minutos nos encontramos con el Museo Reina Sofía, a cuya oferta artística se le pueden dedicar varias jornadas. Por un lado, podemos empezar por las salas de la colección permanente que el museo está reorganizando. En el mismo edificio Sabatini la obra de Charlotte Johannesson se reúne bajo el título Llévame a otro mundo, la primera monográfica en España dedicada a la pionera de la gráfica textil. El trabajo de la artista, en palabras de Rocío de la Villa, “seduce y convence”.

Hasta el 27 de septiembre en la primera planta del museo se puede ver la obra de Ida Applebroog, una retrospectiva que abarca más de cinco décadas de trabajo en el que aborda temas como la violencia, el poder, las políticas de género o la sexualidad femenina. Dejando de lado el asfalto, la pinacoteca nos propone otras dos paradas en el Parque del Buen Retiro. El gran parque de la ciudad es uno de esos espacios en los que respirar aire puro mientras aprovechamos para ver la obra de Vivian Suter en el Palacio de Velázquez. Las más de 500 obras de la artista constatan su manera de trabajar: dejando los lienzos a merced de la naturaleza de la selva de Guatemala. El otro punto de encuentro es el Palacio de Cristal, donde Pep Agut cuestiona el espacio del arte como espacio público.

Volviendo al Paseo del Arte llegamos a la sede de CaixaForum, centro en el que podemos ver dos exposiciones interesantes. Por un lado, La imagen humana, un recorrido compuesto por 155 piezas, algunas procedentes del British Museum de Londres, que nos propone un viaje por las distintas maneras en que se ha reflejado el cuerpo en el arte desde la Antigüedad hasta nuestros días. Al mismo tiempo, la muestra nos permite reflexionar sobre el ideal de belleza, la divinidad y el poder. La otra lleva por título Homo Ludens. Videojuegos para entender el presente, una exposición que analiza los aspectos sociológicos, culturales, industriales y artísticos de este medio. La exposición, compuesta por 58 piezas de 36 creadores entre videojuegos, fotografías, esculturas, vídeos e instalaciones, analiza el fenómeno de los videojuegos como industria, como medio de comunicación y como arte en la sociedad actual.

La última parada en esta céntrica calle es en el Museo Thyssen-Bornemisza. Por un lado, la pinacoteca dirigida por Guillermo Solana acaba de reinstalar, por primera vez desde 1992, su colección. De esta manera, en la planta baja se puede ver el fondo de Carmen Thyssen, que finalmente ha llegado a un acuerdo con Cultura para alquiler su coleccón por 6.5 millones anuales durante 15 años. En la segunda se muestran los maestros antiguos y en la primera la pintura moderna. Además, hasta el 22 de agosto aún se puede ver la muestra de Claudia Comte en la que se reúnen varias culturas talladas con motosierra y hasta el 29 las piezas con las que Marina Núñez reinterpreta el bodegón en clave ecologista y feminista. 

Para los valientes que visiten la ciudad (o para aquellos que aún no se hayan ido de vacaciones) en un paseo a pie por el Paseo del Prado y dejando atrás la fuente de Cibeles llegamos a la Fundación Mapfre, donde se pueden ver las fotografías de Bill Brandt. El fotógrafo, que se formó durante unos meses en el estudio de Man Ray, sentía atracción por lo extraño, por la oscuridad y por la sociedad inglesa, llegando incluso a inventarse una nueva identidad. Su curiosa personalidad se muestra en sus siniestras imágenes en las que encontramos también naturaleza, desnudos y personajes de la cultura como Francis Bacon.

‘Montagne, cent quatorze mille polygones’

Otro espacio que podemos visitar es el de Fundación Telefónica, siempre reservando la entrada gratuita en una franja horaria determinada, donde encontramos varias exposiciones como la de Cano Lasso, que reúne en sus instalaciones los proyectos que el arquitecto hizo para la empresa. Otra de las exposiciones, abierta hasta el 26 de septiembre, es la compuesta por siete instalaciones de Joanie Lemercier. Reunidas bajo el título Paisajes de luz todas estas piezas inmersivas ponen de manifiesto, a través de la tecnología, la relación que une al ser humano con la naturaleza y nos pone frente al impacto que estamos causando en el medio ambiente. La tercera es Color. El conocimiento de lo invisible, abierta hasta el 9 de enero, con la que la fundación inunda su tercera planta de, efectivamente, color. En ella indaga en los aspectos físicos, biológicos, neurológicos, tecnológicos, industriales y culturales de este fenómeno tan cercano y a la vez tan esquivo. 

Barcelona

Cambiando de ciudad y en un viaje hasta Barcelona, la ciudad condal mantiene abiertas varias exposiciones para aquellos que la visiten o para quienes no hayan tenido tiempo aún de ponerse al día con las muestras durante el curso. Una de ellas es Política de la relación, una muestra que reúne en el MACBA la obra en la que Félix Gonzalez-Torres nos habla del discurso poscolonial y sobre otras cuestiones como la memoria, la autoridad, la libertad y la identidad nacional. Para el crítico de El Cultural Jaume Vidal Oliveras “en su trabajo confluye lo político y lo biográfico –pasa por ser un referente de la estética queer– y la reflexión sobre la historia del arte. Precisamente por su economía de medios, el trabajo de Gonzalez-Torres fomenta la imaginación, la connotación y la libertad de interpretación”.

Ciudad de Nueva York, 1969

A un paseo de cerca de 40 minutos llegamos al Centro KBr de la Fundación Mapfre, donde nos esperan dos visitas. Por un lado la que reúne la obra de Garry Winogrand, fotógrafo que, junto a Diane Arbus y Lee Friedlander, renovó la fotografía documental. Aunque el artista se inició en el fotoperiodismo pronto lo dejó para registrar los conflictos raciales y las intervenciones militares americanas al tiempo que se interesó por la trastienda política. La otra tiene como protagonista a Nicholas Nixon y su conocida serie The Brown Sisters, la primera que adquirió la fundación y en la que retrata a cuatro hermanas anualmente desde 1975.

Y en el MNAC también son dos las propuestas que aguardan a los visitantes ávidos de experiencias. Por un lado, ¡Museo en peligro!, una exposición que relata las operaciones de rescate y salvaguarda del patrimonio catalán impulsadas por la Generalitat de Catalunya tras el estallido de la guerra. Por el otro, la instalación de Francesc Torres bajo el título de Aeronáutica (vuelo) interior. Tal y como contaba el crítico Jaume Vidal Oliveras el artista ha incorporado, reproducidos a escala real, dos aviones de combate soviéticos en servicio durante la Guerra Civil. La instalación se complementa con documentos históricos y simbólicos relacionados con el campo de aviación de La Sénia. 

Ruta por el norte

Si nos dirigimos hacia el norte del país son varias las comunidades y, por tanto, los museos y centros que se pueden visitar y donde alejarnos de las horas punta de calor. En Santander, el edificio Pereda propone en el vallado de las obras de su fachada una serie de murales de artistas urbanos de la región. Bajo el lema Esperanza y utopía, 14 creadores han reinterpretado algunas piezas de la colección del Banco Santander en una propuesta que durará hasta la apertura del centro, prevista para el año 2023. 

Theodore Lux Feininger: detalle de ‘Sin título’, ca. 1927

Es un brevísimo paseo el que nos lleva hasta los Jardines de Pereda, donde se sitúa el Centro Botín, obra del arquitecto Renzo Piano. Allí nos espera Picasso Ibero, una muestra abierta hasta el 12 de septiembre que a través de 200 obras traza el diálogo que la obra de Picasso mantuvo con el arte ibero. Esta relación se inició en 1906 cuando el pintor malagueño visitó una muestra en el Louvre y se mantuvo hasta los últimos años de su vida. Además de las obras del artista la muestra reúne esculturas de piedra, objetos culturales de bronce y cerámica pintada. Para Fernando Golvano “las huellas de esos descubrimientos de las antiguas culturas conducirán a Picasso a dislocaciones y rupturas de la simetría en sus representaciones artísticas”. 

Tras el paso por Santander toca coger el coche aunque no será más de una hora. En Bilbao el perro gigante de Jeff Koons, Puppy, busca financiación para restaurar su interior. Una vez dentro de las instalaciones del Guggenheim, visita obligada en un ruta por la ciudad por la monumentalidad del edificio de Frank Gehry, nos adentramos en Los locos años 20. Aquella época, marcada por el cambio, trajo movimientos como la Bauhaus, el Dadaísmo o la Nueva Objetividad que se observan en las salas del museo. La muestra nos lleva de viaje por Berlín, París, Viena y Zúrich y expone obras de diversas disciplinas como la pintura, la escultura y el dibujo hasta la fotografía, el cine, el collage y el diseño de mobiliario. Y a quien le interese la propia ciudad de Bilbao el museo tiene otra propuesta: una muestra que explora su historia visual

Cristina Iglesias junto a ‘Hondalea’. Foto: Sara Santos

Desde la ciudad vizcaína podemos recalar en San Sebastián, donde nos espera la nueva instalación de Cristina Iglesias en la isla de Santa Clara. Para visitar Hondalea, una gran estructura que emula al sonido de las olas chocando contra el mar y que quiere llamar la atención sobre la necesidad de proteger nuestras costas y mares, es necesario reservar cita (aunque hasta el 27 de septiembre está el aforo completo). A pocos kilómetros se encuentra Chillida Leku, el gran espacio que el propio Eduardo Chillida ideó. Allí, además de poder ver sus esculturas de gran formato en el jardín de varias hectáreas, en el Caserío Zabalaga se reúnen algunas obras de su amigo Antoni Tàpies fechadas entre 1980 y 1990. 

Al sur hemos llegado

Si el periodo vacacional tiene como destino el sur del país tenemos una cita importante en el CACde Málaga. La exposición de Franz West titulada Últimas décadas propone un recorrido por 35 piezas que abarcan su amplia trayectoria. Ironía y humor son dos de los ingredientes de un trabajo que dialoga con la tradición escultórica europea. A pesar de que en esta ocasión el visitante no podrá interactuar con las obras, este si podrá cuestionar la esencia, el significado y las implicaciones históricas de los objetos. En el Espacio 5 del mismo centro se proyecta Cindy Sherman: An Interview, una entrevista de diez minutos de duración en la que la artista, considerada una de las fotógrafas más importantes de la segunda mitad del siglo XX, habla de su proceso creativo, sus inspiraciones y las temáticas de su trabajo. Las obras de Sherman llevan décadas relacionadas con los estereotipos de la mujer en los medios contemporáneos. Una vez en el centro también podemos visitar Pax Natura, exposición en la que la artista Aixa Porteroreúne más de 200 trabajos fechados entre 2015 y 2021.

‘Las raíces del vuelo’ (2018), de la artista Aixa Portero, que puede verse en el CAC Málaga – La Coracha

A pesar del calor que se instala en Sevilla durante los meses de verano, la ciudad siempre es una atracción en sí misma y en sus bonitas calles cualquiera se puede embelesar. Para esas horas en las que la canícula es más intensa el CAAC de la ciudad espera que los visitantes acudan a sus salas a ver Experimentos con el paisaje, temporal en la que Abraham Lacalle recorre los últimos diez años de su carrera. La reinvención alegórica, la investigación en torno a la carga simbólica de la imagen, la intertextualidad narrativa o los impactos «atraccionales» morfocromáticos se desvelan las intenciones de su propuesta. 

Ya en Valencia nos aguarda Mona Hatoum, artista de origen palestino que reúne en el IVAMesculturas, instalaciones y obra sobre papel. Sus obras impactan psicológicamente en el visitante. En una entrevista con El Cultural contó que le gusta “usar objetos encontrados, utensilios de cocina o muebles para transformarlos en otra cosa”. Abierta siempre a la experimentación, Hatoum cree que a pesar de que su obra pueda parecer apocalíptica “la belleza ejerce de contrapunto».

Fuente: El Cultural

 

Fuente: El Cultural

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